1/3/24

Juan Pedro Aparicio: “Mis cuentos son el producto de muchas lecturas y de algunos recuerdos. Pero la memoria es muy traicionera”



P: Sólo de amor son los recuerdos de un joven adicto a la pasión o el escritor cuenta cosas que inventa?

Respuesta: Hay de todo en la viña del señor, como no podía ser menos. Un poco de memoria y un mucho de fabulación.

P: ¿Son cuentos realistas o hay lugar para la fantasía, el humor y las dobles lecturas?
R: Una cosa no quita la otra. Creo que los más extensos son esencialmente realistas. Surgen de una vivencia que reelaborada da lugar a la narración. En los micros que yo llamo cuánticos por razones que ya he explicado en otro sitio al contar con el mínimo de narratividad precisa para ser un relato, hay un lugar para la fantasía , el humor y las dobles lecturas. Los cuánticos, o micros en el decir general, admiten con naturalidad todos los géneros: fantasía, ciencia ficción, humor negro, policíaco, histórico, misterio, terror. Todo. Pero, claro, en este caso y por pura coherencia el amor es la envoltura de todos.

P: Hay dos partes: cuentos y micro cuentos, aunque con otro nombre. ¿Cuál es la razón de esta división?
R: Se ve que tengo una mente lógica. O a lo mejor es por el simple hecho de haber hecho la mili, pues prácticamente los he ordenado por el bulto o mejor por la estatura como se forman las unidades militares en los desfiles, los más altos delante, los bajitos detrás.

P: Estos cuentos son una selección de obras de toda una vida hasta cuentos recientes. ¿Cómo ve el autor la evolución de estas obras?
R: Soy bastante torpe para ver evoluciones. Además no son exactamente los cuentos de toda una vida. Sería más propio decir que son el producto de muchas lecturas y de algunos recuerdos. Pero claro la memoria es muy traicionera. Recuerdo ese chiste de los dos jubilados cuando uno le pregunta al compañero, ‘¿Oye, te acuerdas de cuando nos gustaban las mujeres?’ ‘Sí, contesta el otro, pero ¿por qué nos gustaban tanto?’

P: ¿Hay erotismo en Sólo de amor?
R: Supongo que sí, el que surge de la propia materia: un erotismo, digamos, reflexivo, si es que es posible tal cosa. Lo que sí hay es algún amor de obispo y otras cosas menos raras. Quiero decir que hay de todo pero en pequeñas "diócesis".

P: Cuando se van cumpliendo años y teniendo experiencia vamos evaluando cada época en función de cómo nos marcó. ¿Cómo ha sido el amor en estos años vividos, desde la adolescencia hasta ahora y con cuál se queda?
R: Lo que tengo muy claro es con cual no me quedo: En mi adolescencia y juventud el amor, cualquier amor, era casi siempre 4R que así se clasificaba en las iglesias, las reinas del baile durante el franquismo, y se emitía en los media para calificar a las películas, y el cine era la principal evasión de entonces. Un 4R significaba gravemente peligrosa. Hoy parece ciencia ficción pero si le dabas un beso a tu novia en la calle, un beso casto, no de tornillo ni mucho menos, podías acabar en la comisaría.