26/6/23

"Salviejo se consagra como uno de los grandes novelistas actuales". Presentación de En el desván de las caracolas

 


Se ha celebrado en la librería Margen de Valladolid la presentación de la nueva novela del autor vallisoletano Jesús SalviejoEn el desván de las caracolas, publicada por M.A.R. Editor. Ha sido el presentador el también escritor y crítico vallisoletano José Ignacio García.

            En el desván de las caracolas es la historia de un triángulo entre La Habana, Valladolid y Santander. Una historia entre la posguerra de la guerra civil española, la segunda guerra mundial y el presente.

            Sus protagonistas son dos hombres jugándose su identidad en un burdel de La Habana. No quieras cambiar tu pasado, no sea que te lleves uno peor.
            Hay quien reescribe su historia intento ocultar verdades; hay quien procura que su verdad salga a flote. De Valladolid a la ciudad de la Habana, ciudad de esperanzas rotas, de gente que huye, esta historia recorre más de medio siglo de nuestras historia y nos plantea la duda de su nuestras certidumbres pueden estar equivocadas, de si podemos estar luchanbdo en el lado malo.

            José Ignacio García ha afirmado en la presentación sobre Jesús Salviejo: “Definitivamente, con esta novela, Salviejo se consagra como uno de los grandes novelistas actuales”.

            Para Salviejo: “Este es un libro sobre la memoria. Y la memoria es parte de nosotros. Es ese vestido que nos cubre durante toda la vida, que cambia y crece con nosotros, con el paso del tiempo, con el olvido y con la invención de nuevos recuerdos. Que se rompe y se zurce para cerrar las heridas. También que cambia con el descubrimiento de otros puntos de vista sobre los mismos sucesos. En ese sentido los personajes de En el desván de las caracolas son lugares en los que cobijarte, por los que pasear e, incluso, de los que huir y los lugares —La Habana, Valladolid, Santander y otros por lo que transitan las vidas que se narran en la novela— son personajes que te cuentan desde sus calles y sus secretos, la vida de desconocidos que, igual, no lo son tanto”.

23/6/23

Presentación de "En el desván de las caracolas", de Jesús Salviejo, en la librería Margen

 


¿Un triángulo entre La Habana, Valladolid y Santander?

¿Una historia entre la posguerra de la guerra civil española, la segunda guerra mundial y el presente? ¿Dos hombres jugándose su identidad en un burdel de La Habana? No quieras cambiar tu pasado, no sea que te lleves uno peor.
            Hay quien reescribe su historia intento ocultar verdades; hay quien procura que su verdad salga a flote. De testivo la ciudad de la Habana, ciudad de esperanzas rotas, de gente que huye.

            M.A.R. Editor y Margen Libros tenemos el gusto de invitaros a la presentación de En el desván de las caracolas, de Jesús Salviejo. Será el presentador el escritor y crítico literario José Ignacio García.

            Lunes, 26 de junio, a las 19h, en Margen. Si queréis tener la 1ª edición acudid sin falta, porque según ha salido está casi agotada. Había mucha gente esperando.

 

https://www.mareditor.com/narrativa/En_el_desvan_de_las_caracolas.html


Entrevista a Jesús Salviejo sobre “En el desván de las caracolas”

 


P.- Tras publicar Chankoro  nos decías que tu siguiente trabajo te llevaría a Burdeos por una historia de brujas. Y nos encontramos con En el desván de las caracolas, una novela poliédrica que sucede entre Valladolid y La Habana, con exilios, historias de amor rotas por la guerra, los campos de concentración, revólveres, muertes…¿Dónde quedaron Burdeos y las brujas?
Respuesta.- Sí, es cierto, estamos a punto de sacar la quinta edición de Chankoro y nos sentimos muy emocionados y profundamente agradecidos. La reacción de los lectores ha sido fantástica. Y el trabajo de la editorial, increíble. En cuanto a Burdeos y las brujas, no la he abandonado. Suelo trabajar en varios proyectos a la vez, porque cada historia y su escritura requieren ritmos distintos de maduración. Son, de alguna manera, como los vinos. Cada uno está vestido con un tiempo distinto. Y, mientras preparaba mi historia de brujas, volvió a mi cabeza una novela que escribí hace años, pero que me pedía con insistencia retomarla. Fue una​ primera obra con un carácter torrencial. Me salió a borbotones, horrorizado por la guerra en la antigua Yugoslavia. Y, ahora, con la guerra en Ucrania, sucedió algo similar. Pero el proceso ha sido diferente. Como si esa primera escritura hubiese estado envejeciendo en barrica, para abrirse a nuevos sabores y aromas, aunque también a nuevas luces y oscuridades. Es un proceso curioso, como cuando escuchas una canción y se detiene antes de que suene la última nota. Esa ausencia de final, ese vacío se queda atrapado en tu cabeza —y tú en él— absorbiendo tu atención cada vez más. Y no queda más remedio que regresar y terminar de escucharla. Por eso ha visto la luz En el desván de las caracolas , que es una reescritura completa de No sorprende la lluvia, que incluye nuevas tramas, personajes y un final diferente.

P.- ¿Y por qué En el desván de las caracolas?
R.- Ese era el título que la obra tenía al principio, pero las personas que leyeron el primer borrador se sintieron tan cautivados por esa frase —que es muy importante durante el relato— que me aconsejaron cambiar el título. Yo accedí, convencido de que tenían razón. Pero, con el paso del tiempo, me di cuenta de que bajo ese título solamente cabía una de las dimensiones de la novela, la historia de amor, y, sin embargo, las otras tramas: la histórica, la policiaca, la viajera, que afectaban profundamente a los personajes que la habitan, quedaba un poco diluida. De modo que hice lo que parecía más lógico. Regresé sobre mis pasos, hasta el principio. Y como los personajes recorren sus memorias como si subieran o bajaran una escalera de caracol entre los diferentes pisos de su vida... la decisión fue fácil. Se suele hablar de una espiral de sucesos que conducen a un final inevitable. En el desván de las caracolas es una novela en espiral.

P.- Es cierto, es un viaje por las memorias de distintos personajes que reconstruyen el pasado en una época entre los años treinta y el final del siglo XX, quizás para intentar fundar una memoria en la que puedan habitar todos y curar sus heridas... pero, antes de entrar en las historias que guarda en su interior, dinos, al principio, aparece una dedicatoria que nos ha llamado mucho la atención.
R.- A Ricardo Enjuto y su huella. Es un homenaje a un gran amigo y escritor, Ricardo Enjuto Ruano, que nos ha abandonado hace muy poco, a su generosidad, su humanidad y su capacidad para llevarla a los demás a través de su labor como profesor y escritor. Huellas a contraluz es su última novela. De ahí la dedicatoria. La otra dedicatoria: Para todas las mujeres que, muchas veces sin saberlo, barren la nieve, hace referencia a esa inagotable capacidad de las mujeres para descubrir y recuperar la esperanza, la vida, incluso cuando está sepultada bajo el peor de los fríos y en el peor de los lugares. Algo que he podido constatar a lo largo de mi experiencia​ vital y profesional de manera incontestable y que espero haber logrado reflejar a través de los personajes de Ernestina, Helena, Aurora, Irena, Eva... son muy importantes en el desarrollo de esta historia de historias.

P.- En el desván de las caracolas no solo es el título, también es un lugar en la novela. La habitación en la que el personaje del escritor, un hombre —Benigno Hierro— que vive oculto bajo el nombre de otro —Héctor Paz— para huir de su pasado. Vive allí a solas con sus ficciones. ¿Esta novela es un libro sobre personajes y también sobre lugares?
R.- Es un libro sobre la memoria. Y la memoria es parte de nosotros y es lugar también. Es ese vestido que nos cubre durante toda la vida, que cambia y crece con nosotros, con el paso del tiempo, con el olvido y con la invención de nuevos recuerdos. Que se rompe y se zurce para cerrar las heridas. También que cambia con el descubrimiento de otros puntos de vista sobre los mismos sucesos, pero que siempre nos abarca, no importa lo que crezcamos o mengüemos. Es la piel de nuestra vida. Nos viste, nos siente y nos permite sentir el mundo y la piel —la memoria— de los demás. Y a veces ese sentir es una caricia, pero, en otras ocasiones es un golpe o un balazo. En ese sentido los personajes de En el desván de las caracolas son lugares en los que cobijarte, por los que pasear e, incluso, de los que huir y los lugares —La Habana, Valladolid, Santander y otros por lo que transitan las vidas que se narran en la novela— son personajes que te cuentan desde sus calles y sus secretos, la vida de desconocidos que, igual, no lo son tanto.

P.-¿Cuál fue el origen de la historia?
R.- Hace muchos años, estaba comiendo, junto a mis padres, cuando la televisión dio la noticia del comienzo de la guerra de Yugoslavia. Recuerdo que pensé: ¿cómo puede ser posible que volvamos otra vez...? Y, en ese momento, vi la mirada de mis padres, que habían vivido una guerra muy parecida y, todos sus recuerdos, que yo conocía a través de las historias que me habían contado ellos y mis abuelos, regresaron de golpe. Y mezclados con ellos, las lecturas de libros, la memoria de películas y canciones que habían dado forma a ese tiempo en mi cabeza, junto a mil preguntas y dudas. Quería entender todo aquello. Reconstruir ese rompecabezas. Pero no el histórico, sino el personal. Ese que, con frecuencia, no queda reflejado en los libros de Historia. Y para entender hay que contar, porque la memoria, está hecha de cuentos que le dan sentido al paso del tiempo, probablemente el hilo y la aguja de ese vestido del que te hablaba antes.

P.-Nos has hablado de memorias, lugares, viajes, sucesos... pero ¿podrías decirnos de qué trata En el desván de las caracolas?
R.- Son dos historias que se van trenzando en torno a un suceso: un negocio de estraperlo que acaba con un asesinato en Valladolid durante la posguerra. La primera de esas historias es la de un viejo escritor exiliado que vive bajo una falsa identidad mientras termina sus últimas memorias en La Habana en 1999, evocando el momento en el que le ganó, a cara o cruz, el nombre y el pasado a un desconocido en un prostíbulo de La Habana, para esconderse y huir de esa muerte en España. La otra se desarrolla en un hospital de Valladolid. Mientras un amigo del escritor descubre los secretos de esa huida leyendo la novela que le ha dejado en La Habana, el escritor y la mujer a la que abandonó, vuelven a encontrarse en los pasillos de un hospital de Valladolid para resolver el misterio del crimen que los obligó a separarse. Las historias que ellos se cuentan desvelarán los sucesos que irán cayendo, como si fueran fichas de dominó de un tiempo en el que la guerra, los campos de concentración, la supervivencia, el asesinato, la traición y la esperanza fueron las caras obligadas de los dados en un mundo en el que todas las jugadas parecían estar amañadas.

P.-Es una historia de historias, le va a suponer un desafío al lector. Hemos visto que la tipografía de la novela cambia según estamos en la historia en la que conversan los personajes del hospital y la que lee el amigo del escritor en La Habana. ¿Responde este planteamiento a facilitar el viaje al lector?
R.- En cierta forma sí. También tienen que ver con una reflexión sobre la diferente naturaleza de las historias vividas y las recordadas. La memoria siempre es el resultado de un pacto entre diferentes recuerdos que se van entretejiendo. Y esos, cambian con el paso del tiempo, dando más importancia a los que parecían nimios o sacando a la luz hallazgos nuevos. La novela está escrita en capítulos cortos, en los que la ubicación geográfica y temporal está muy clara. De manera que, poco a poco, el lector vaya recuperando las piezas del rompecabezas, para obtener, al final, la imagen completa. Es como visitar una ciudad. Vas construyendo tu imagen de ella a medida que la vives y la recorres. Nunca la abarcas por completo. No es una visita guiada en laque ya sabes lo que te vas a encontrar. Aquí, a la vuelta de la esquina, puedes encontrarte un recuerdo que lo cambia todo.

P.-En la novela aparecen numerosas referencias literarias y musicales, casi se podría decir que es una novela con su propia banda sonora.
R.- Es cierto. La música es la vía regia de lo emocional y de la nostalgia. Y si, además, buena parte de la historia sucede en La Habana, la del presente y la del pasado, la música es ineludible. Y lo mismo se puede decir de su riquísima literatura.

P.-Cómo en Chankoro, el lector va a encontrar, de nuevo, esa voz narrativa que le da tanto valor a la trama como a la palabra, con una poética minuciosa y llena de diferentes​ melodías. Diríamos que es una novela para leer en voz alta y disfrutar de su música. ¿Te atreves a apuntarnos por qué nuevos derroteros te va a llevar la escritura en tu siguiente proyecto?
R.- Uno nunca está seguro. Emprendes un viaje en barco, pero naufragas y terminas en unas playas inesperadas. El proyecto de mi historia de brujas —aún no tiene título— sigue adelante a buen ritmo con sus misterios, pero también hay una historia policiaca ambientada en Nuevo México y mi primer poemario dando vueltas en mi cabeza, quién sabe...


Más sobre el libro en https://www.mareditor.com/narrativa/En_el_desvan_de_las_caracolas.html 

En el desván de las caracolas, de Jesús Salviejo

 


Colección NARRATIVA nº 134
ISBN: 978-84-17433-71-0 - 520 páginas - PVP: 24,00 €

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Un viejo escritor exiliado que vive bajo una falsa identidad termina sus últimas memorias en La Habana en 1999, evocando el momento en el que le ganó a cara o cruz el nombre y el pasado aun desconocido en un prostíbulo de La Habana, mientras ambos huían de la guerra, en 1942.
Meses después, mientras su mejor amigo descubre los secretos de esa jugada leyendo esa novela, el escritor y una mujer vuelven a encontrarse en los pasillos de un hospital de Valladolid para resolver el misterio de una muerte que los obligó a separarse en 1941. Las historias de estos personajes irán empujando los sucesos como si fueran fichas de dominó, tejiendo la memoria de un tiempo en el que la guerra, los campos de concentración, el estraperlo, el asesinato, la traición y la esperanza fueron las caras obligadas de los dados en un mundo en el que todas las jugadas parecían estar amañadas.
            El campo de concentración de Auschwitz, Santander, o Belgrado son algunos de los lugares por los que trascurre esta novela, y sus protagonistas son gente huida de la guerra, estraperlistas, presos, militares, víctimas que intentan rehacer sus vidas.
            Jesús Salviejo, tras el éxito de Chankoro, regresa con En el desván de las caracolas (reescritura completa de No sorprende la lluvia ), con una novela en la que la Historia y las historias forman un tupido tejido poético, de emociones y memorias, en torno a unos crímenes que obligan a sus personajes a atravesar uno de los periodos más convulsos de nuestro tiempo en busca de una salida, a sus vidas, que los cambiará para siempre. El autor nos invita a sacar lo mejor de nosotros mismos, igual que deberán hacer sus personajes. Novela que nos recuerda nuestra historia y cómo el ser humano se sobrepone al horror.

 


JESÚS SALVIEJO

 (Valladolid, 1965). Licenciado en Filosofía y Letras en la especialidad de Historia de América, cursó talleres de Guión para el Cine y la Televisión en la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños (Cuba). También estudió el Máster en Escritura de Guión Cinematográfico por la ​Fundación Viridiana y la UAM, y es Especialista en Historia y Estética del Cine por la Universidad de Valladolid. Actualmente trabaja como Técnico en Educación y Cultura en la Diputación de Valladolid.

            En 2009 publicó su primera novela titulada No sorprende la lluvia. Su segunda novela, Un asunto de sombras (2019) fue finalista del primer premio de Creación Literaria Villa del Libro de Urueña. Ha publicado cuentos en la revista cultural Argaya, y es coautor, junto a Miguel Martín de La catedral del agua. El Canal de Castilla, publicada por El Norte de Castilla.
            Recibe el Premio Nacional de Literatura Juvenil por Los trenes del verano (No soy un libro). Otras de sus obras para jóvenes son: Las mascotas del mundo transparente o El oro delos sueños, entre otras. En 2008 recibe el Premio Castilla y León de las Letras.
            Ha tenido un gran éxito en M.A.R Editor con su novela Chankoro. Ha participado en la antología de relato Castilla y León, territorio míticoEn el desván de las caracolas es su nueva propuesta en M.A.R. Editor.
 

Todo sobre el libro en https://www.mareditor.com/narrativa/En_el_desvan_de_las_caracolas.html

22/6/23

Entrevista a Javier Hernández Velázquez por Akasha


Pregunta.- Akasha tiene es una  tragedia clásica en un futuro mezcla de ciencia ficción y novela negra.

R.- Akasha es una historia de conexión entre almas. Los dioses permitieron a Orfeo regresar al mundo de los vivos con Eurídice, pero con la condición de que debía ir delante de ella y que no mirase atrás hasta volver al mundo de los vivos. Orfeo cumplió, pero no hay que fiarse de los dioses. ¿Volverá Raiden la cabeza hacia su amada o será fuerte? Hay que leer Akasha.


P.-¿Cómo surge la idea de mezclar una novela de ciencia ficción, futurista, con novela negra?
R.- El confinamiento me permitió encontrar espacios en mi interior que no había buscado antes. Una parte de nosotros está anestesiada por la vida contemporánea. Comencé a meditar sobre un tema que se obsesiona, la lucha eterna entre la luz y la oscuridad, el bien y el mal. Y pensé escribir esa historia en un futuro cercano, dentro de un siglo, pero allá donde el tiempo lineal, tal como lo conocemos, no existe. En una existencia que no se rige por la regla del tiempo lineal es necesario iluminar el instante para diferenciar el Bien del Mal. En el mundo de mi novela lo más importante es el alma. Supongo que parecerá curioso que alguien afirma algo así en esta época.

 

P.- ¿Muchas influencias mezcladas en este libro?
R.- Sí, evidentemente hay influencias de Asimov, de la cultura clásica, incluso del cómic Nathan Never. Y de los grandes de la novela negra. Pero esas influencias han llevado a hacer una novela muy personal, transversal entre los ámbitos noir y scifi, y creo que no va muy desencaminada sobre cómo será el futuro cercano.

 

P.- ¿Recuerdas cuál fue el primer libro que te impactó y por qué?
R.- Tengo que reconocer que, siendo adolescente, me dejó alucinado la novela de Boris Pasternak, El doctor Zhivago. Coincidió en el tiempo en que vi un reestreno de la película de David Lean con un fantástico Omar Sharif. Me enseñó lo que podía significar en esencia el amor en tiempos de guerra y lo que significó el comunismo.


P.- ¿Quién es tu escritor favorito noir?
R.- De los clásicos me quedo con Ross MacDonald. En la generación de segunda mitad de siglo, Lawrence Block. Me han influido también autores como Elmer Mendoza, con el que tengo una excelente relación y una adnmiración mutua, y Reverte.

Akasha, de Javier Hernández Velázquez


 Colección NARRATIVA nº 124

ISBN: 978-84-17433-64-2 • 208 páginas • PVP: 18,00 €


¿Es Akasha una novela de ciencia ficción con elementos de novela negra? ¿Es una crónica del futuro que se avecina? En la akasha, Raiden se reconoce. En ese conocimiento descubrirá quién fue, quién es y quién será. En una nueva era el bien más valioso es el alma de las personas. En una existencia que no se rige por la regla del tiempo lineal es necesario iluminar el instante para diferenciar el Bien del Mal. ¿Las especies extinguidas que poblaban la Tierra los distinguían? ¿Lo hacía el lobo y el león? ¿Y los supervivientes de las Guerras? ¿Acaso las estaciones orbitales que controlan el poder político, económico y militar? En una Tierra que se extingue, la Iglesia del Nuevo Renacer, guiada por el Reverendo detenta el poder sobre la inmortalidad controlando los registros akashicos. Las cosas siguen siendo como han sido toda la Historia humana. En un tiempo y un espacio que se desintegran, la memoria del Universo marca el pasado, el presente y el futuro. En el impacto que se avecina, la akasha de Raiden luchará por salvar el bien más valioso: la comunión de su alma con la de su amada, Akira. Porque solo las almas viejas son eternas. El autor comienza con una pregunta: “¿Realmente vivimos antes de morir?” Para descubrirlo, el protagonista, al modo de Orfeo, deberá bajar hasta el inframundo para así poder salvar a su amada Eurídice; pero en un tiempo futuro muy relacionado con el nuestro. Un sci-fi noir en un universo transversal que por momentos resulta pulp pop.

Obra ganadora del III Premio Villiers de l’Isle Adam de Novela Fantástica.



Javier Hernández Velázquez

(Santa Cruz de Tenerife, 1968). Para Hernández Velázquez el auténtico patrimonio de una sociedad es su memoria y así lo refleja en su obra. Consiglieri del Festival Atlántico Tenerife Noir, posee una dilatada trayectoria como autor y en su obra destacan títulos como El fondo de los charcos (finalista del Premio Benito Pérez Armas, 2009), Los heroicos artilleros Batería de Montaña de Tenerife en el Rif 1921-1922 (Premio de Investigación Histórica Antonio Rumeu de Armas, 2019), e Indivisa Manent (I Premio Adarve Negro 2021).

En M.A.R. Editor ha publicado obras como Un camino a través del infierno (finalista y mención especial del LH Confidencial), Los ojos del puente (IV Premio Internacional Wilkie Collins, 2014), Baraka (VI Premio Novela Histórica Alexandre Dumas, 2019), De un país en llamas, y su última novela, Akasha, vencedora del III Premio Villiers de I´Isle Adam de Novela fantástica y de ciencia ficción