Mostrando entradas con la etiqueta Pedro Pujante. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pedro Pujante. Mostrar todas las entradas

14/3/20

Sexo robótico, el amor del futuro, en M.A.R. Editor


Colección NARRATIVA nº 88
ISBN: 978-84-17433-25-3 •
184 páginas • PVP: 15,00 €

Nos encontramos ante un cambio de paradigma social y cultural, y los robots, inicialmente destinados al mundo industrial y mecánico, ahora son fabricados para combatir la soledad, incluso para funcionar como un sucedáneo del sexo o del amor.
            Pieles de tacto suave que conducen al engaño, formas sugerentes, ojos y cabellos al gusto del consumidor y gran capacidad para relacionarse, convierten al androide moderno en un sueño para aquellas personas necesitadas de contacto humano.
El amor entre los hombres y los seres artificiales es tan antiguo como la especie. Cuenta Ovidio en su Metamorfosis que Pigmalión se enamoró de una estatua que había creado con blanco marfil. A finales del S.XIX Villiers de l’Isle-Adam escribió La Eva futura, donde un hombre se enamora de una mujer artificial. El amor se desplaza a su propia parcela de artificialidad porque ya lo más importante no es la realidad, sino lo percibido como real. Potentes empresas pugnan por crear la robot, y el robot, más sexy y complaciente. Algunas de ellas incluso han comprendido que deben sofisticarlo para durar en la salud y la enfermedad, la riqueza y la pobreza. Los relatos aquí reunidos tratan de máquinas hechas para el amor, de obsesiones, de robots sexuales e incluso de la posibilidad de procrear con androides casi perfectas. Comprendemos que hay otras formas de amar al leer los textos de María Zaragoza, Félix Díaz, Teresa Iturriaga Osa, Toñy Riquelme, Francisco Legaz, Francisco Javier Illán Vivas, Margarita Wanceulen, Sara Sánchez Rivas, David Acebes, Ana Zarzuelo, Enrique Pérez Balsa, Antonio M. Morales, Klaus S. Neumann, Pedro Diego Gil López, Patricia Haro, Aina Rotger, Pedro Amorós, Pedro Pujante y Miguel Ángel de Rus.
            Viajamos a futuros oscuros, extraños o divertidos, futuros muy cercanos en los que se fabricarán compañeros a medida de nuestras obsesiones y necesidades, ya sea para el sexo o para llevar una confortable vida conyugal.

M.A.R. Editor ha reunido textos de destacados autores contemporáneos en este volumen de relatos sobre el amor y sexo entre humanos y robots. Entre la humanidad y la artificialidad. La edición literaria de Sexo robótico para M.A.R. Editor ha corrido a cargo de Pedro Pujante. Los relatos publicados en el libro pertenecen a los siguientes autores: María Zaragoza, Félix Díaz, Teresa Iturriaga Osa, Toñy Riquelme, Francisco Legaz, Francisco Javier Illán Vivas, Margarita Wanceulen, Sara Sánchez Rivas, David Acebes, Ana Zarzuelo, Enrique Pérez Balsa, Antonio M. Morales, Klaus S. Neumann, Pedro Diego Gil López, Patricia Haro, Aina Rotger, Pedro Amorós, Pedro Pujante y Miguel Ángel de Rus.
            Son historias fantásticas y de ciencia ficción, pero ancladas en nuestra realidad. Mundos que se parecen al nuestro en los que el amor entre el hombre y la máquina ya se está consumando. Es una propuesta literaria atrevida sobre un futuro quizá demasiado cercano.

Hablan los autores

Sobre el libro afirma el escritor y editor literario Pedro Pujante: “M.A.R. Editor me propuso preparar esta antología porque están muy interesados en el tema de la vida artificial. Ya en la literatura clásica lo trataron autores como Ovidio o Villiers, de quien la editorial acaba de editar La Eva futura, una obra magistral sobre el tema, y querían profundizar en el concepto. Y en verdad es algo muy actual, porque millones de personas enamoradas, en la distancia, de imágenes reproducidas en revistas, cuadros famosos, fotogramas que emulan la figura de Irina Shayk o Rita Hayworth. Pigmaliones de luz que la pantalla del televisor ha esculpido en la soledad de nuestro salón. Enamorados de seres irreales. Ocurre a diario. Amamos a seres artificiales con el rostro de bellezas imposibles. En el cine Berlanga, en Tamaño natural, ya ensayó este subgénero de romance artificial, pero añadiendo sus dosis de humor, ironía y crítica social. En otra película, Lars and the real girl, la soledad y el aislamiento impulsan a su excéntrico protagonista a contraer una relación plastificada con una muñeca. Así pues, queríamos afrontar desde la literatura nuevas formas de ver el sexo robótico, incluso el amor y la procreación, porque quizá nos acerquemos a un futuro en el que nos convirtamos en posthumanos. Cada autor muestra su visión de este tema con un resultado divertido, ácido y creo que muy interesante”.
            El escritor Miguel Ángel de Rus es el que va más allá en el proceso de transhumanización: “Ya hay úteros artificiales y robots que tienen funciones de incubadora, con sensores que graban los datos de temperatura del bebé, pulsaciones, que informan de todas sus necesidades y con las condiciones adecuadas para que se cubran esas necesidades. Ya que hay una industria de robots creados para el sexo, no es de descartar que pronto se creen robots –si no los hay ya– a los que se implante un óvulo fecundado que será desarrollado en un útero artificial dentro del robot. Así ese robot dará compañía, amor, sexo e incluso tendrá hijos. Puede resultar agradable o no, pero es hacia donde va la ciencia. En lugar de usar vientres de alquiler de mujeres pobres, usar la tecnología”.
            María Zaragoza afirma sobre su relato El peso del amor habla de las particularidades que nos hacen únicos en un mundo que busca hacernos cada vez más indistinguibles, más homogéneos, sin matices. Esos matices, por más que quieran eliminarlos, seguirán existiendo; seguirá habiendo un porcentaje de nosotros que será sólo nuestro aunque nadie más lo vea. El relato planeta si sería posible que las inteligencias artificiales desarrollasen también ese pequeño porcentaje único, lo que otros llamarían alma.
            Para el vallisoletano David Acebes: “No hay nada más chic que hacer el amor con un chip. O al menos eso creen los autores que Pedro Pujante ha seleccionado para la nueva antología de M.A.R. Editor. Encabezados por María Zaragoza, en Sexo Robótico podemos encontrar algo así como una versión literaria de la mítica serie Black Mirror, una colección de diecinueve relatos, originales e independientes entre sí, que nos proponen sin embargo visiones afines de una realidad que amenaza con ser distópica y poshumana”. La autora residente en Palencia Aína Rotger, ve con una cierta ironía el sexo robótico: “Ya hay máquinas para dar placer sexual a las personas. El sexo robótico es la evolución del satisfyer”. Y así ve el amor que viene el palentino Asier Aparicio: “Hay gente para la que el futuro es sex, drugs & Robocop”.
 Presentación de Sexo Robótico en la librería Burma de Madrid, con Miguel Ángel de Rus, Sara Sánchez Rivas, Aína Rotger y Enrique Pérez Balsa.
Presentación de Sexo Robótico en Murcia, con Juan Gil Palao, Francisco Javier Illán Vivas, Pero Pujante y Pedro Diego Gil López
Presentación en la librería Margen, de Valladolid, de Sexo Robótico con Aina Rotger, María Ángeles Paniagua y David Acebes
Presentación en Cieza de Sexo Robótico con Francisco Javier Illán Vivas, Toñy Riquelme, Pe
dro Pujante, Pedro Diego Gil López y Juan Gil Palao.

Presentación de Sexo Robótico en la librería Ateneo, de Palencia, con Asier Aparicio, Aína Rotger y Acebes

25/5/19

Pedro Pujante: "Las suplantaciones" y la influencia de Kafka, César Aira, Bellatin y Vila-Matas


P.- Tras la publicación de las novelas El absurdo fin de la realidad y Los huéspedes, ¿Qué supone esta nueva novela para ti?
R.- Las suplantaciones es una obra nueva, pero que conservan vínculos con las dos anteriores. No tiene nada que ver argumentalmente aunque he descubierto que hay temas y texturas comunes que las tres novelas contienen: la búsqueda de la identidad por parte de sus protagonistas, un tono irónico y hasta humorístico para tratar algunos asuntos escabrosos como el paso del tiempo o la pérdida de la locura. Y sobre todo, en todas mis novelas hay una exploración acerca de cómo la ficción tiene un gran poder para transformar la realidad.
P.- ¿De qué trata Las suplantaciones?
R.- Es la historia de un tipo normal, quizá un poco raro, llamado George Simurg, que recibe una inesperada carta de unos familiares checos que le piden que viaje a Praga para resolver ciertos asuntos. Pero al llegar allí, descubrirá una ciudad que tiene más de espacio onírico que real, unos personajes muy extraños y una situación que sobrepasa cualquier expectativa. Se ve envuelto en una guerra de sectas y en macabros experimentos.
P.- ¿Macabros como la realidad o como los delirios de tu mente?
R.- Al llegar a Praga los problemas familiares resultan ser de orden sobrenatural, más bien misteriosos, inexplicables. Allí es confundido con el miembro de una secta, una especie de logia subterránea, que practica extraños experimentos, juegos con los que pretende desmontar la realidad. Además se enamorará de una mujer enigmática cuya identidad no está del todo muy clara.
P.- ¿En qué te basas para desarrollar tus novelas?
R.- En Las suplantaciones hay gran influencia de otras obras literarias, también del cine y de sueños o ideas rocambolescas. Cuando alguna situación me parece demasiado realista la elimino. Trato que mis novelas estén sustentadas totalmente en la ficción, en el inverosímil. No me interesa la realidad. De hecho, los personajes carecer de psicología, son marionetas en el teatrillo de lo fantástico. Me influyen César Aira, Bellatin, Vila-Matas…
P.- También está ahí Kafka, porque a él recuerdan esos extraños sucesos y personajes estrambóticos hacen que nos cuestionemos sobre qué es la realidad
R.- Sí, Franz Kafka es un referente ineludible. Esta novela se podría considerar una precuela imaginaria (Kafka me perdone) de La metamorfosis. Aparecen insectos gigantes, transformaciones inexplicables y otros asuntos que el lector deberá descubrir  por sí mismo.
P.- ¿Como en una novela policíaca?
R.- Exactamente. Concibo esta historia como una investigación, más o menos. El narrador se va adentrando en un mundo cada vez más misterioso, y diferentes sorpresas, enigmas y problemas le surgen. Él debe componer el puzle en una aventura desquiciante, absurda. Me imagino la trama como una caja china: cuando el lector abre una,descubre que hay otro misterio nuevo.
P.- Pero entonces, ¿se podría decir que es una historia de misterio?
R.- Hay de todo. Misterio, terror, humor, fantástico, ciencia ficción, incluso. También hay episodios de amor, pero como los personajes siempre viven al borde de la realidad suelen ser amores muy alocados. No creo que los géneros sirvan para nada. Y menos en esta novela en la que he jugado a obviar todas las categorías. Lo único importante es que la obra sea divertida, que se conciba como un juego.
P.- En otras de tus novelas también mencionabas la idea de juego como metáfora literaria o como sistema de trabajo. ¿A qué te refieres?
R.- Pues que básicamente la literatura debe ser un divertimento, un juego. Trato de que el lector entre en “mi” juego, que acepte las reglas que le impongo por muy absurdas que parezcan para que así pueda disfrutar de la aventura. Además, entiendo la literatura como juego en un sentido amplio, como una indagación, un laboratorio a través del que explorar los límites: de la identidad, de la realidad, de la ficción, del humor, los estados oníricos.
P.- Es como si en tus relatos y novelas el sueño fuese muy importante, ¿podrías explicar esto?
R.- Creo que los procesos oníricos son tan importantes como la realidad. El sueño es un espacio muy rico que nos sirve para vivir vidas diferentes. Además, la literatura se puede entender como un sueño construido artificialmente. Me interesan las relaciones entre sueño y literatura, que se ha dado desde el Romanticismo, pasando por el Surrealismo hasta llegar al Realismo Mágico o a autores como Cărtărescu. Se podría considerar que Las suplantaciones es más un sueño que una exposición de la realidad. Todo lo que les sucede a los personajes cabe más dentro de una pesadilla o de una alucinación que en un mundo realista. ¿Para qué sirve la realidad?, se preguntan muchas veces los personajes de esta novela. Y la respuesta, creo yo, sería: para que lo fantástico y lo imposible tengan más sentido. El único fin de la novela es construir nuevos mundos y hacer que los lectores se queden a vivir en ellos durante un tiempo, quizá para siempre.

Las suplantaciones en la web de M.A.R. Editor

4/3/19

“Las suplantaciones”, de Pedro Pujante

Colección NARRATIVA nº 75
ISBN: 978-84-17433-10-9 • 152 páginas • PVP: 14,00 €


Las suplantaciones es la fantástica historia de George Simurg, un personaje anodino, más kafkiano que Gregor Samsa, acosado por recuerdos nebulosos, que un día recibe una peculiar carta para que acuda a Praga, sin sospechar que se está adentrando en una insólita aventura de la que no será capaz de salir indemne.
Nos encontramos ante una aventura paranormal, irónica y desquiciante, con elementos del relato fantástico y de la ciencia ficción. George Simurg se verá envuelto en una trama siniestra, y participará en delirantes episodios que pondrán a prueba su cordura. Al ser confundido por una secta secreta, se verá involucrado en una espiral de misterios, demenciales experimentos con humanos, insectos gigantes, traiciones, suplantaciones de identidades y maquinaciones. Se enamorará de una misteriosa y bella mujer que posiblemente sea una espía doble sin identidad. Deberá, también, ordenar las piezas de un enigma metafísico en una trepidante y rocambolesca aventura en la que se plantean reflexiones sobre la disolución de la identidad, la locura colectiva, los falsos recuerdos y la ficción como poderosa arma de destrucción masiva. 
¿Por qué es George, de pronto, llamado por una familia checa de la que no tenía noticias desde hacía más de dos décadas? ¿A qué se deben los extraños recuerdos que han comenzado a asediarle?
¿Quién es el señor R.?
¿Existen sectas subterráneas empeñadas en desmantelar por completo la Realidad? En el fondo, ¿qué es la Realidad?

Pedro Pujante
(Murcia, 1976). Ha publicado los libros de relatos Espejos y otras orillasDéjà-vu (Premio Latin Heritage Foundation), Hijos de un dios extraño y Regiones inferiores de la muerte; y las novelas El absurdo fin de la realidad (Premio Irreverentes 451 de Ciencia Ficción) y Los huéspedes, ambas en Ediciones Irreverentes. Las suplantaciones es su primera novela en M.A.R. Editor. Es doctor en Literatura con su tesis La autoficción fantástica. El yo imaginario e irreal en César Aira y Mario Bellatin. Es colaborador del diario La Opinión de Murcia y su suplemento literario “Libros”, ha colaborado con Quimera, Revista de Letras y Culturamas, entre otros. Diplomado en Magisterio y Máster en Literatura Comparada Europea por la Universidad de Murcia. Compagina la docencia con la escritura. Las obras de Pedro Pujante se caracterizan por aunar elementos fantásticos, ciencia ficción, ironía y humor, e incluyen sutiles reflexiones sobre la extrañeza de la condición humana, el paso del tiempo, la pérdida de la identidad y la fragilidad de la memoria. Sus personajes se ven enfrentados a problemas sobrenaturales, en tramas absurdas y disparatadas pero que funcionan como escenarios metafísicos. Las fronteras entre ficción y vida se socavan y replantean el concepto de Realidad.


29/4/16

Pedro Pujante presenta su nueva novela de ciencia ficción “Los huéspedes”, en Alhama y Murcia

El escritor murciano Pedro Pujante, ganador del Premio 451 de Novela de Ciencia Ficción, presenta su nueva novela, Los huéspedes, publicada Ediciones Irreverentes, y con prólogo del político y escritor Joaquín Leguina, en Alhama y Murcia y Murcia. Los actos previsto son los siguientes:
            Miércoles 4 de mayo, a las 20,30h, en el Museo de los Baños (Alhama). Presentan Francisco Gomáriz y Pedro Pujante.
     Jueves, 5 de mayo, Biblioteca Río Segura (Cuartel de Artillería) de Murcia. El autor conversará con José Belmonte.

            Qué es “Los huéspedes”

Todo empieza con un escritor que es invitado a un simposio de "literatura secreta" en un pueblo pintoresco y fantasmal de Extremadura Llamado Higueras. Al poco de llegar a su destino, Roberto Hernández, protagonista y narrador, conoce a un estrafalario doctor que se hace llamar Faustino, cuyas intenciones no parecen fiables, y a la bella Rocío Ramos y comprenderá que el amor es una aventura cíclica e infinita que se repite a lo largo del tiempo. Todo es muy extraño, porque: ¿qué es la literatura secreta? ¿Están realmente donde creen estar? ¿Es Higueras un pueblo de Extremadura o una ficción? ¿Por qué se trató de clonar al insigne escritor Francisco Umbral? Bienvenidos a esta distopía de ficción rural, fantástica y desternillante, una novela disparatada en los límites de… ¿todo? 
            Joaquín Leguina describe así al protagonista de Los huéspedes, “Hernández es un hombre tímido, tranquilo y bebedor. Un escritor que sobrevive sin éxitos, pero que sigue trabajando en lo único que cree saber hacer: escribir. Un hombre solitario”. Y sobre el extraño pueblo extremeño, afirma Leguina “al llegar a Higueras su cansancio se va a convertir en una actividad tan insólita como trepidante, pues allí comienzan a pasar cosas inesperadas y, sobre todo, sorprendentes. En esa parte, que no le voy a destripar al lector, el autor nos meterá en un mundo en el cual el espacio y el tiempo ya no serán los mismos”.
            Afirma la web de ciencia ficción Literfan: "Pujante, al igual que el genial Borges, logra hacer de lo local universal, compartir su profundo amor por la literatura y ofrecer una visión cósmica del ser humano".

            El autor: Pedro Pujante

Es colaborador del diario La Opinión de Murcia y su suplemento literario Libros, del blog La tormenta en un vaso, Revista de Letras y Culturamas, entre otros. Diplomado en Magisterio y Master en Literatura Comparada Europea por la Universidad de Murcia. Compagina la docencia con la escritura.

Ha publicado los libros de relatos Espejos y otras orillas, Déjà-vu (Premio Latin Heritage Foundation) e Hijos de un dios extraño; y las novelas El absurdo fin de la realidad (Premio Irreverentes 451 de Ciencia Ficción) y Los huéspedes, ambas en Ediciones Irreverentes. Ha sido galardonado con distintos premios por su obra. 

            Afirma Pedro Pujante sobre su obra

            Sobre paralelismos y diferencias  con El absurdo fin de la realidad “Cuando acabas un libro te apetece escribir algo diferente, no quieres aburrirte ni aburrir al lector con más de lo mismo. Así que en esta historia he trazado un argumento más descabellado si cabe que en mi anterior novela, y mucho más imprevisible, pero ambas novelas comparten el tono, la ironía y el intento de escapar de solemnidades a través de un juego literario novedoso. Una de las reglas que me impuse en esta novela fue ser más directo, evitar las meditaciones literarias y circunloquios del narrador y ceñirme más a la peripecia, a la trama, a la aventura. De hecho, creo que es la novela más trepidante y huidiza que he escrito”.
            Pedro Pujante reconoce influencias literarias: Cada cierto tiempo mis dioses varían, salvo excepciones. Tengo un canon portátil en el que siempre está Vila-Matas, César Aira, Umbral, Mario Bellatin, las obras de teatro de Beckett, Borges, Gómez de la Serna, Cortázar, Shakespeare, Mario Levrero...  Pero trato de hacer un trabajo que tenga mi sello. De autores de ciencia ficción, me han influido Bradbury, K. Dick y Stanislav Lem. ”.

            Y medita sobre la proliferación y la calidad de los autores murcianos: “¿De verdad somos tantos escritores en Murcia? Lo que sí he comprobado es que en los últimos años publican una gran cantidad de escritores murcianos (¿Generación Morcilla?) de gran calidad. No voy a nombrar a nadie porque la lista en muy larga y seguro que me dejo a muchos sin incluir. Lo importante no es que se escriba mucho, sino que lo que se publica sea de calidad. Y creo que el listón en Murcia está muy alto. Los lectores, las editoriales de prestigio y los premios a nivel nacional lo dicen todo”.

27/5/15

El último vagón, de Kalton Bruhl, según Pedro Pujante

En El último vagón, uno de los relatos sobre relaciones paternofiliales más tiernos y conmovedores que he leído en mucho tiempo –y que además da título al volumen-, Kalton Harold Bruhl (Honduras, 1976) expone su visión de la vida como un tren a través del cual vamos acumulando, transportando recuerdos. La metáfora puede igualmente servir para fotografiar un libro de cuentos breves, que como vagones se anudan unos a otros conformando un alargado entramado de piezas que se deslizan independientes pero compactas en forma de libro-tren por las vías de la literatura actual. Este es el caso de El último vagón, un libro de relatos que merecidamente quedó finalista en el VII Premio Internacional de Relatos Vivendia-Villiers.
No obstante, el libro que comentamos apunta en otra dirección. Los relatos de Harold Bruhl son minuciosos estudios de la mente humana. Con un incisivo sentido del humor y gran ojo clínico se adentra en el alma de sus personajes y los desmenuza desde su propio núcleo. Las historias breves que componen esta antología derivan por inciertos derroteros y el lector jamás adivina qué final inesperado le aguarda.
Muchos cuentos parecen participar de técnicas cinematográficas y presentan escenas, planos y secuencias que hacen trabajar nuestra mente a un nivel visual. Los temas que abordan muchos de los relatos coinciden: la maldad, la venganza y las oportunidades que nos ofrece la vida.
Por ejemplo en "Votos nupciales" asistimos a las vicisitudes de un feliz hombre casado que comienza a ser visitado por el fantasma asfixiante y voluble de los celos. En "Cuando desperté" el narrador nos relata una historia de enterramientos, heredera del mismoPoe, pero cuyo argumento Harold Bruhl ha sabido retorcer hasta hacernos ver que la literatura no tiene un punto de llegada determinado, sino que siempre puede dar un paso más. "El último concurso" es una historia moderna de fantasmas que emociona más que asusta. "La carta", quizá uno de los relatos más perfectos, es una rescritura de un famoso cuento de Cortázar, "La salud de los enfermos", pero que el autor hondureño ha sabido condensar hábilmente en una tensa y eficaz página.
Harold Bruhl es un gran contador de historias cortas (veintidós componen esta antología), que somete al lector a un tour de force de gran magnitud, que se mueve como un monstruo en un pantano por las turbulentas aguas del mundo abisal del relato breve y que sabe impactar con una escritura certera, precisa y cierta ironía bien calculada.

Pedro Pujante

23/12/14

Cuentos de navidad 07.- Noche de invierno. Era navidad, de Pedro Pujante

El presidente del gobierno se acostó una
Noche de invierno. Era navidad.
Se presentó el fantasma del pasado y le dijo,
Oye, mira lo que hizo tu antecesor, supéralo
O mejor no te despiertes y no molestes más.
Luego el espíritu del presente le susurró, apresúrate a cambiar
Las cosas, ¿no ves la gente en paro, la crisis, la
Delincuencia, la educación, la inseguridad?
Para acabar el espectro del futuro le mostró
Un presidente retirado y millonario,
Viviendo, se vio, la dolce vita y
dorado por el sol en la hermosa y urbanizada
playa de un país desecho y saqueado.
… Eso sí era un buen sueño.
Cuando despertó nuestro castizo Scrooge,
Presidente del gobierno, siguió su mandato
Y no cambió ni un ápice su actitud ni su pensamiento.
Esto, lo siento, no es un jodido cuento de navidad.
 
Si te ha gustado, puedes leer más texto de Pedro Pujante
El absurdo fin de la realidad http://www.edicionesirreverentes.com/2099/PedroPujante.html