27/4/15

Reportaje fotográfico de la presentación de Mujeres en la historia, en el Hogar Extremeño

El viernes 24 de abril, a las 20'30 h, M.A.R. Editor celebró una velada literario-musical dedicada al proyecto Mujeres en la Historia Antologías 1 y 2.
            Presentó Miguel Ángel de Rus, y defendieron sus modelos literarios las escritoras Virginia Cantó, Sara García-Perate Eyzaguirre, Teresa Galeote Dalama, María Luisa de León y Virginia Valdominos.
De izquierda a derecha, Virginia Cantó, Virginia Valdominos, Sara García Perate, Teresa Galeote, Sara Sánchez Rivas y María Luisa de León

            Además de las exposiciones literarias, hubo una actuación musical, con la participación del maestro Alberto Lebrato al piano, de Sara Sánchez-Rivas, soprano y escritora que también defendió sus propuestas literarias, y Julio Pardo, tenor. El acto tuvo lugar en el Hogar Extremeño de Madrid, Gran Vía, 59, 4ª planta.

            ¿Quiénes son las protagonistas de estos relatos? Mujeres que han participado activamente en la vida social desde 1800 hasta hoy, como Manuela Malasaña, George Sand, Camille Claudel, Frida Kahlo, Olga Koklova, Marie Curie, Mary Shelley, Virginia Woolf, María Walewska, Sofia Tolstaya, Anna Dostoevskaya, Irina Ionesco, Christiane Desroches Noblecourt, Agatha Christie, Marguerite Duras, Oriana Fallaci, Josephine Baker, Alice Herz-Sommer, Irena Sendler, Krystyna Skarbek, Aung San Suu Kyi, Margarita Nelken, Dolores Ibárruri o Federica Montseny, entre muchas otras.

Reportaje fotográfico del acto

Presentación del acto, con Julio Pardo, Piedad González-Castell y Miguel Ángel de Rus


En el transcurso del acto, Virginia Valdominos, Piedad González-Castell, Teresa Galeote y Miguel Ángel de Rus.


Hubo diversas actuaciones musicales entre las exposiciones de las autoras con Alberto Lebrato al piano,  Sara Sánchez-Rivas, soprano y Julio Pardo, tenor.


En el transcurso del acto, Sara Sánchez Rivas, Piedad González-Castell, y Virginia Cantó.


En el turno de preguntas, de izquierda a derecha Virginia Cantó, Virginia Valdominos, María Luisa de León, Piedad González-Castell, Sara Sánchez Rivas, y Sara García Perate.


Y un posado final con María Luisa de León (Que seguía firmando ejemplares),  Piedad González-Castell, Virginia Valdominos, Sara Sánchez Rivas, Sara García Perate y Virginia Cantó.

15/4/15

Entrevista a Angel Alcalde por la novela erótica Memoria sexual de una estudiante. Una obra “erótico pornográfica vista desde el lado femenino

P.-¿De dónde surge la idea de estas memorias sexuales? ¿Existe en verdad la protagonista?
R.- Existe la protagonista, es americana, de Boston, como ella misma dice al comienzo de la narración. Vino a España para hacer su doctorado en Humanidades y descubrió en el sexo, todo un mundo de posibilidades para ser feliz. La conocí unos días después de su llegada. Todo es real, salvo alguna cosa. Pasado un tiempo he considerado que es una historia digna de ser contada.
P.-¿En tu novela se mezcla la imaginación con historias reales que tú hayas vivido?
R.- Fuimos amantes intermitentemente, amigos siempre, y colaboradores hasta ahora, a pesar del tiempo y la distancia.
P.-Tu novela apuesta por la brevedad. ¿Eres lo contrario de 50 sombras de grey? ¿Puede interesarle al mismo tipo de lector?
R- Me gusta ir directo a los asuntos. Creo que en mi novela el abanico de lectores puede ser, si no más amplio, más heterogéneo. Para empezar hay mucho más sexo, más explícito. Los protagonistas saben a lo que van. Las explicaciones vienen dadas, en todo caso, por el lenguaje de los cuerpos, de las palabras entrecortadas, de las emociones.
P.-Sombras de Grey apuesta por la mujer sumisa, que le gusta sufrir. ¿Cómo es tu protagonista?
R.- Mi protagonista es todo lo contrario. Se realiza practicando sexo y es feliz por ello. Pero lo más importante es que rompe el arquetipo y es ella la que lleva la voz cantante. Se trata de una historia erótico – pornográfica vista desde el lado femenino. No es el sujeto pasivo, todo lo contrario que en 50 sombras…
P.-¿Qué personajes famosos actuales mantienen relaciones sexuales con tu protagonista?
R.- Hay varios, pero me vas a permitir que no de nombres. En el libro hay pistas y ya se sabe que a buen entendedor con pocas palabras basta. Uno es un premio Nobel de Literatura y otro un famosísimo cantante de la noche madrileña.
P.-¿Hay algún tipo de moraleja en tu obra?
R.- Lo más importante es el hecho de que sea la mujer la que domina un tema controlado hasta ahora desde el lado más puramente machista.
P.-La estudiante protagonista ¿Es un prototipo de la mujer del futuro? Culta, libre en todos los sentidos, liberada sexualmente…
R.- Por supuesto. Una persona formada a todos los niveles, incluido el sexual, es una mujer sin miedos y el futuro será más fácil de conquistar.
P.-¿Cuántos años llevas relacionado con la industria editorial y cómo la has visto cambiar?
R.- Hace unos años dirigí una editorial. En aquel tiempo todavía olíamos el papel. Ahora todo cambia muy deprisa y tenemos que adaptarnos, de lo contrario moriremos. Me da pena que se cierren tantas librerías, pero Internet nos ha situado en la aldea global y eso está muy bien.
P.-¿Cuál ha sido tu relación con la Universidad, con La Mancha y con el periodismo?

R.- El rector de la Universidad de Castilla –La Mancha me llamó para poner en marcha el Gabinete de Prensa. Luego me nombró Jefe de su Gabinete, cargo en el que he permanecido dieciocho años.  El periodismo ha sido mi oficio de formación y de ello he vivido durante muchos años. Soy manchego, de una de las zonas más hermosas de Ciudad Real, Alamillo, en el corazón del Valle de Alcudia y, a pesar de que mis padres se trasladaron a Madrid cuando yo sólo tenía dos años, la relación con mi tierra es de amor apasionado.
Toda la información  sobre el libro en 

14/4/15

Entrevista a Teresa Iturriaga Osa sobre la presentación en Las Palmas de Mujeres en la historia (2)

El próximo jueves, 16 de abril, a las 18.30h, tendrá lugar la presentación de Mujeres en la historia (2), de M.A.R. Editor, en la librería Sinopsis de Calle Perdomo 6, (Zona Triana) Las Palmas. Participarán, las escritoras canarias Teca Barreiro y Teresa Iturriaga Osa, con la que hablamos.

Entrevista a Teresa Iturriaga Osa

P.- Las protagonistas de esta antología son mujeres que han cambiado el mundo desde la Segunda Guerra Mundial hasta nuestros días, en ámbitos como el arte, la política, la economía, la cultura y el profesional. ¿Cuál es tu personaje?
R.- He publicado "Leonora, la divina loca", basado en la figura de la pintora surrealista Leonora Carrington. La voz de estas mujeres rescatadas del olvido es un desafío a los convencionalismos y nos lleva de la mano hacia un análisis social que investiga la esencia, el origen y el desarrollo de la labor creativa femenina durante la primera mitad del siglo XX. Leonora pinta sin censura, habla en voz alta, sin máscaras, y, con ella, hablan las mujeres que no tienen voz. Su arte es un grito, un auténtico manifiesto contra la vida sedentaria en defensa de la libertad. Sus sombras se adentran en los circuitos del pudor y del silencio donde habitan muchas mujeres. Porque Leonora es la rebeldía hecha persona y trazo. Su único deseo es revivir la imaginación y volar hacia espacios desconocidos, abandonando los caminos trillados. Huir lejos de la cárcel moral le confiere así una especie de inquietud nómada, cargada de misterio. Porque Leonora es una mujer que corre con lobos y, en lugar de entretenerse a coger las flores del camino a la hora del crepúsculo, no pierde el tiempo y se apresura a hacer realidad su sueño. Ella mezcla los colores, comprueba los pinceles y la luz, abre su lienzo sensible, palpa la fuerza de sus manos, pide auxilio a los dioses y se lanza a dibujar, a rodar por los mundos artísticos para expresar su verdadero ser. Leonora Carrington solamente quiere ser ella misma, aunque le flaquee el alma de miedo”.

P.- ¿Te parece adecuada la selección de mujeres importantes sobre las que habéis escrito desde 1800?
R.- Por supuesto, cada una de ellas me parece la perla de un collar. Es emocionante sentir las huellas de la vida de tantas y tantas mujeres que lucharon por ser ellas mismas a pesar de los obstáculos a los que se enfrentaron. Sus contextos visionarios son muy interesantes. Me encantan las personas fuera de la rutina, de la norma, de la normalidad. Bendita locura que nos hace traspasar los límites de lo establecido, enciende todo el universo a su paso, no se deja amaestrar... y se atreve, se atreve, se atreve. Esa rebeldía hace añicos la cordura oficial y es la única virtud que defiende la creatividad y la utopía de un mundo más humano.

P. -¿Al escribir ha primado buscar ejemplos positivos? ¿No crees que las autoras han huido de los negativos?
R.- Siempre buscamos referentes positivos, ya que la Historia  tiene demasiados elementos negativos que han dirigido los caminos del ser humano hacia abismos en los que no queremos volver a caer. Buscar ejemplos valiosos es una fuerza de supervivencia que nos hace soñar y creer que no todo está perdido. Por eso, nuestras mujeres olvidadas de la Historia son una reivindicación que exhibimos como banderas de libertad. Al rescatarlas, su ánimo entra en nosotras y nos empuja a ser fieles con nuestra pasión de vivir. Parte de ellas ya está en cada una de nosotras. En mi caso, por ejemplo, sumergirme en Leonora Carrington me ha abierto los ojos a percepciones muy profundas, intuiciones que me acompañaron a buscar esa delirante “Casa del miedo” donde hay que entrar para saber quién habla en nuestros sueños y pesadillas desde un pozo profundo. Un pozo dentro de nosotros. En definitiva, somos una zoología de seres y debemos estar a bien con todos ellos en ese proceso de encaramiento de la verdadera naturaleza personal. Ella era una gran estudiosa de la alquimia y la psicología de Jung. Huía de los espacios cerrados para vivir con la plenitud del instinto. Era muy sabia Leonora, la Desposada del viento, como la llamaba su amante Max Ernst.

P.-¿Te gustaría que un tercer volumen tratara la época de La Enciclopedia, el Siglo de las Luces y la Revolución Francesa?
R.- Me encantaría. Estoy segura de que ninguna revolución puede llevarse a cabo sin el impulso de las mujeres. Los grandes proyectos, los grandes cambios sociales, siempre van de la mano de los grandes amores. La presencia femenina en esa época debe sumarse a la Historia que camina. Buscaré para mi relato a una mujer francesa de mirada inteligente, muy compleja, nada ordinaria, dueña y señora de su libertad... Bien sûr.

P.-¿Crees que esta antología animará a otras escritoras de Canarias a participar en la difusión de mujeres olvidadas de la Historia, incluso, mujeres canarias que deberían darse a conocer fuera de las fronteras insulares?

R.- Estoy convencida de ello. Creo que en Canarias hay un gran potencial de escritoras que debe expandirse en los grandes circuitos literarios. En la actualidad, la lejanía insular ya no tiene razón de ser. Vivimos en el siglo XXI, una época de intercambios magnífica en la que las redes nos ayudan a estar conectados con cualquier punto del planeta y, gracias a la comunicación telemática podemos organizar encuentros, promover proyectos, desplazarnos y reunirnos en cuestión de segundos. Les animo a que se unan a este hermosos proyecto de M.A.R. Editor.

M.A.R. Editor presenta en Sevilla y Granada, la novela negra La exclusiva del asesino de Salvador Robles Miras

Presentación en Sevilla: Viernes, 17 de abril, a las 19,30h, en la Librería Casa Tomada, en Puerta Osario, C. Muro de los Navarros 66, Sevilla. Acompañarán al autor los escritores María del Carmen Macías y Eduardo Domínguez Lobato.
Presentación en Granada: Sábado, 18 de abril, a las 12.30h, en la Librería Picasso, Calle Obispo Hurtado, 5, Granda. Acompañarán al lector las autoras Estefanía Jiménez y Rosa Ayuso.
La novela
La modelo Patricia Serra, una de las más cotizadas del país, ha citado a su ex novio, un crítico cinematográfico, en un parque de la ciudad. En su coche, creyéndose sin testigos, desnuda e incitante, intenta volver a seducirle. Esa noche, aparecerá muerta. Y todos los indicios apuntan a la culpabilidad del joven periodista. Nos encontramos con un asesinato que exigirá una investigación; con un periodista al que todo señala como culpable y a un compañero de periódico que escribe en la sección de Sucesos y que parece saber más sobre los hechos que la policía. La novela gira en torno a las exclusivas de un periodista, las pesquisas de la policía y la presunción de culpa...
Sobre La exclusiva del asesino afirma Salvador Robles Miras “Presento en la novela una sociedad gobernada por la apariencia y en la que el periodismo del chismorreo hace de su capa un sayo. Una apariencia que deslumbra tanto que hace difícil, en ocasiones imposible, apreciar la esencia, lo que dignifica al ser humano. Tampoco quería caer en ese tópico, tan manoseado que proclama que la belleza resplandeciente apenas oculta en su interior unas migajas de inteligencia y delicadeza. De ahí que Alma Serra, la actriz, sea una mujer con apariencia y esencia, para desbaratar el tópico.”
Afirma Robles Miras que en la actualidad quien más lee es la mujer “Las mujeres leen más que los hombres. Es una evidencia. Y en mi caso una evidencia abrumadora (por cada lector hombre, es probable que tengo cinco lectoras mujeres). Siempre que estás dispuesto a aprender, las personas que conoces te permiten en muchos casos iluminar con más potencia algunos conocimientos, en otros alumbrar zonas en penumbra y, excepcionalmente, encender una vela en la oscuridad de la ignorancia. Amigos de verdad tengo pocos, y los que tengo son preferentemente mujeres. La empatía, la cualidad fundamental de un escritor, te permite adentrarte en el mundo interior de otras personas. Y , para acceder a la esencia de otro, no existe otro modo que mediante la escucha, la observación y la lectura”.
Sobre la postura del autor ante los hechos que narra en su obra, de violencia contra la mujer, afirma “Resulta difícil mantenerse neutral cuando uno de los protagonistas de la historia es un hombre a quien no le importa matar para conseguir sus fines. Una cosa es comprender y otra muy diferente justificar. El buen lector comprende los motivos que impulsan a actuar a un personaje en cuestión, pero, amparándose en su ética, luego acepta o rechaza”.
Por último, el autor afirma sobre las presentaciones en Sevilla y Granada: “Vivo en Bilbao, y en principio pensaba en presentar el libro en el País Vasco y en Madrid, pero son los clubes de lectura quienes me están haciendo ir a otras ciudades, como Barcelona, Ávila o ahora Sevilla y Granada. Gracias a las redes sociales he ido descubriendo que tenía muchos lectores en Andalucía, o más bien, lectoras. Fueron las lectoras de Sevilla y Granada quienes me animaron a ir a sus ciudades a presentar el libro. De hecho, son ellas quienes me han asegurado que las convocatorias funcionarán. Es curioso constatar que quienes leen ahora son las mujeres, pero que además son mucho más proactivas que los hombres. Yo vivo de mi trabajo en la prensa, no de escribir, por lo que no necesitaba hacer tantos actos, pero son las lectoras las que me están llevando a las ciudades. Y eso me hace pensar que entre la crisis, puedes estar surgiendo modos de actuar en colaboración que las mujeres han sabido entender mejor”.
SALVADOR ROBLES MIRAS
Ha publicado una veintena de libros de ensayo, novela, cuentos y relatos, los más recientes, las novelas Contra el cielo, en 2011, y El último día, el primero, en 2012, con Editorial Paréntesis, y La fiesta de las palabras, Editorial Atticus, en 2014. Es autor de los libros de relatos: Los abuelos también van a la escuela, La escuela sin edad, Los ojos de la vida, Mirar es encontrar y Pequeñas palabras. Trabaja en El Correo Español-El Pueblo Vasco. Colabora actualmente en programas de Literatura y Pedagogía en la Radio Pública Vasca (Radio Euskadi), donde lleva ya cinco años, y en la televisión vasca Tele 7. Anteriormente ha colaborado en Punto Radio.

3/4/15

M.A.R. Editor presenta la antología “Mujeres en la historia (2)” en la Biblioteca Eugenio Trías

M.A.R.Editor ha presentado en la biblioteca Eugenio Trías la antología de relato histórico Mujeres en la historia (2). Escritoras de España e Hispanoamérica dan voz a personajes como la pintora Leonora Carrington, la fotógrafa Irina Ionesco, la egiptóloga Christiane Desroches Noblecourt, escritoras como Agatha Christie, Marguerite Duras, Alejandra Pizarnik, María Zambrano, Elise Cowen, Alfonsa de la Torre, Ana María Matute, Adelaida García Morales y Oriana Fallaci; la bailarina Josephine Baker y la pianista Alice Herz-Sommer. En el ámbito político y de acción social encontramos a Irena Sendler, apodada "la madre de los niños del holocausto". Asimismo están presentes Rosa Parks, Krystyna Skarbek, Hann Solf y Aung San Suu Kyi, Premio Nobel de las Paz. En el ámbito político y de propaganda, es interesante ver el intento de desprestigio que la prensa franquista hizo contra las mujeres que lucharon por la República y la democracia, personificando sus ataques en Margarita Nelken, Dolores Ibárruri o Federica Montseny. 


El acto comenzó con la participación de (izquierda a derecha): Carmen Martí Fabra, Miguel Angel de Rus, Sara García Perate y Rosi Serrano.


El acto prosiguió con la participación de (izquierda a derecha): Sara Sánchez Rivas (la Vizcondesa de Saint-Luc), Miguel Angel de Rus, Charo Ramos y María Luisa de León.


 Sara Sánchez Rivas (la Vizcondesa de Saint-Luc), explicó, acompañada al piano, cómo se habían transformado las partituras del relato dedicado a Josephin Baker para darle verosimilitud histórica.


Al final del acto, al que asistieron más de setenta espectadores, los participantes se hicieron una foto de grupo: Miguel Angel de Rus, Sara Sánchez Rivas (la Vizcondesa de Saint-Luc), Sara García Perate, Rosi Serrano, Charo Ramos, María Luisa de León y Carmen Martí Fabra.

Todo sobre el proyecto MUJERES EN LA HISTORIA EN

Mujeres en la historia http://www.mareditor.com/narrativa/MujeresenlaHistoria.html 

Mujeres en la historia (2) http://www.mareditor.com/narrativa/MujeresenlaHistoria2.html 

29/3/15

Pizza doble, relato erótico de Félix Díaz

David llevaba unas cinco semanas como repartidor de pizzas a domicilio, y estaba satisfecho con su trabajo. Ganaba suficiente para ahorrar un dinero que, esperaba, le serviría para independizarse en unos cuantos meses. Entretanto, vivía con su madre y guardaba casi todo lo que ganaba; eso sí, ya no podía contar con la semanada que ella le daba, así que recurría a su sueldo para los pequeños gastos.
Trabajaba para PizzaRapid, una de las numerosas empresas de comida a domicilio que había en la ciudad. En ocasiones se encontraba con las motos de algún competidor, y más de una vez jugaron a ver quién salía más rápido en los semáforos. Hasta ahora había salido bien librado, aunque reconocía haber cometido alguna que otra infracción de tráfico.
Llegó al portal que marcaba la dirección que le habían dado. Le llamó la atención la presencia de otra moto, ésta de ExpressPizza, uno de sus odiados competidores.
Sólo por si acaso, leyó de nuevo la dirección. Estaba correcta, era aquel portal.
¡En fin! Allí había varias viviendas, así que podría ser casualidad que algún otro vecino llamara a la competencia.
Tocó en el portal. Era el 6º izquierda.
—¿Sí? —dijo una voz de mujer. David suponía que le estarían viendo a través de la cámara. Pero de todos modos contestó.
—Pedido de PizzaRapid.
—Sube. Si te das prisa, tal vez coincidas con tu compañero.
A David le extrañaron esas palabras, pero no les dio mayor importancia. Entró y se dirigió al ascensor, que estaba justo enfrente al portal.
Allí esperaba el otro repartidor, con el uniforme de ExpressPizza. Aguardaba la llegada de la cabina del ascensor, con su bolsa roja reglamentaria.
—¿Qué haces tú aquí? —preguntó David, en plan provocativo.
—Lo mismo que tú, gilipollas. ¿A qué piso vas?
—Al sexto. ¿Y tú?
—Al mismo.
El ascensor se detuvo. El otro se introdujo el primero, pero David no esperó para hacer lo propio.
—Supongo que no te molestará que te acompañe —dijo, en tono beligerante.
—Claro que no. Las pizzas hay que repartirlas rápido. Por cierto, me llamo Paco, ¿y tú?
—David.
No se dijeron ni una palabra más mientras el aparato subía. Cada uno aguardaba el primer movimiento de ataque del otro, en un lado de la cabina.
Por fin, se detuvo el ascensor. No hubo ataque por parte de ninguno de los dos. David salió el primero, y Paco no esperó ni un segundo.
David dudó en el pasillo. Había tres puertas, cada uno con su placa «Derecha», «Centro», e «Izquierda». Se dirigió hacia esta última.
Casi ni se fijó en que Paco hacía lo mismo.
Llegaron juntos a la puerta. Paco tocó el timbre, antes de que David pudiera hacerlo.
Debían de haberlos visto a través de la mirilla, porque la puerta se abrió sin preguntar quién era. Una mujer de unos cuarenta o cincuenta años (David era malo para calcular la edad de las mujeres, y todas las maduras les parecían de la misma edad), les dejó pasar.
—¡Qué bien, los dos a la vez! ¡Pasad, chicos, pasad!
—Disculpe, señora, pero ¿no habrá un error? Lo digo por mi compañero aquí presente —preguntó David.
—El único equivocado aquí eres tú, gilipollas —exclamó Paco.
—¡No os enfadéis, chicos! —intervino la señora—. No hay error alguno. Yo pedí una pizza a PizzaRapid y otra a ExpressPizza. Espero que no os molestéis, porque pienso pagar las dos.
—Si es así… —contestó Paco.
David no replicó.
—Dejad las pizzas en la mesa —dijo la mujer—. Por cierto, me llamo Marisa y quería haceros una propuesta. A los dos —recalcó esto último.
Paco y David sacaron sus respectivos pedidos y los depositaron sobre la mesa del salón.
David echó un vistazo rápido a su alrededor. Vio algunas fotos enmarcadas en un aparador, junto a una librería muy surtida y llena de libros desordenados; estaba claro que se leían los libros, no estaban de adorno.
Observó también unos muebles muy suntuosos, incluyendo un equipo de televisión de gran tamaño con altavoces, y varios reproductores, desde un anticuado de casetes hasta un bluray.
No le dio tiempo de seguir observando. Doña Marisa venía con dos billetes de 50 euros, uno en cada mano.
A David se le cayó el alma al suelo. ¡No tenía cambio!
—Esto es para vosotros —dijo la mujer.
—No tengo cambio, señora —observó Paco—. ¿No se le dijo por teléfono que debía tener el importe exacto? Las normas de seguridad…
—Todo eso lo sé, chico —cortó Marisa—. Podéis quedaros con el cambio, si me hacéis un favor. Los dos —otra vez el retintín al decir «los dos».
—¿De qué se trata? —preguntó David, mientras hacía cuentas mentales. La pizza eran 8 euros, lo que dejaba 42 netos para él… Esperaba que «el favor» no fuera nada difícil.
Paco no dijo nada, porque ya David lo había hecho por él. Y también hizo una cuenta similar en su cabeza.
—Veréis, chicos. Me encantan los pepperoni…
—Disculpe, doña Marisa, pero el encargo que me dieron no era de pepperoni —interrumpió Paco—. Era una «cuatro estaciones».
—La mía es de champiñones y jamón —observó David.
—No me refiero a pepperoni en las pizzas, chicos. Y, por favor, llamadme Marisa, sin el «doña».
—Me temo que no la entiendo, Marisa —indicó David, aunque una sospecha se empezaba a abrir en su mente.
—¿No seréis gais, por un casual?
—¡No, señora! —respondieron los dos, al unísono.
—Bien, porque me refiero a vuestros pepperoni. Y si os portáis bien, aquí tengo esto —enseñó un billete verde, de cien euros.
A David se le encendieron los ojos. Y de pronto fue consciente de que aquella mujer, Marisa, no estaba mal para ser una puretona. Aunque lo más seguro sería que le doblaba en edad, tenía buen cuerpo.
No se molestó en disimular la mirada que le echó de arriba abajo. Tenía el pelo rubio, no muy largo, enmarcando la cara redonda. Los labios gruesos, apetecibles. Un ligero rubor se marcaba en las mejillas, tal vez porque se sabía observada. No llevaba maquillaje, por cierto.
El cuello era corto, y acababa en un escote enorme, mostrando un sostén una o dos tallas menor que el que debía: aquellas tetas parecían querer salirse.
Vestía una bata de estar por casa, ligeramente transparente, a través de la cual se apreciaba la cintura, estrecha, y se vislumbraban unas braguitas más bien pequeñas. Las piernas eran torneadas, al igual que los brazos. Y calzaba unas zapatillas rosas, del mismo color que la bata.
Se dio cuenta de que Paco había estado haciendo lo mismo.
—¿Qué os parezco? —preguntó Marisa—. ¿Podéis quedaros un rato para que yo pueda probar esos pepperoni que ya noto en vuestros pantalones?
Era evidente que la excitación de David le estaba pasando factura. No quiso mirar, pero sospechaba que lo mismo le sucedía a Paco.
—Disculpe, Marisa, pero debo avisar a la empresa —observó David, echando mano de su teléfono.
Paco no tenía ese problema. En su empresa eran varios repartidores y si uno se retrasaba, habría otros para llevar los pedidos.
Pero en PizzaRapid sólo estaba David para los repartos.
Mientras la mujer abría la bragueta de Paco, David se daba toda la prisa que podía en marcar. Los nervios le jugaron una mala pasada y marcó un número erróneo.
Observando lo que hacían los otros dos, consiguió al fin comunicar con su empresa. Dio una justificación a su retraso «una cola de mil demonios y varios guardias, así que no puedo saltármela», y optó por ignorar los insultos y blasfemias de Gino, el encargado de atender al teléfono. Tal vez él tuviera que usar su moto para hacer los repartos, dejando a Julio, el cocinero, a cargo del teléfono. Una mala solución, sin duda.
Pero ver cómo Marisa se introducía en la boca una y otra vez el miembro de Paco le hizo olvidar todos sus problemas laborales. Buscando recuperar el tiempo perdido, se bajó los pantalones y los gayumbos. Ofreció su verga palpitante a Marisa, quien la tomó en sus manos.
Poco después, los tres estaban desnudos y en el sillón más grande del salón. Marisa se puso a cuatro patas, mientras David la penetraba por detrás y Paco por delante.
De pronto, la mujer se soltó, dejándolos a los dos a medias. Fue a la nevera y vino con un tarro de margarina.
—Tengo ganas de hacer algo que vi una vez en «El último tango en Paris» —dijo, a modo de explicación.
David no entendió nada. Aquella película no le era conocida.
Marisa humedeció el órgano de David y luego lo untó con margarina.
—Ponte aquí —le dijo, haciéndole acostarse boca arriba en el sofá.
Ella contempló el mástil erecto.
—Perfecto —dijo, y se lo insertó en su ano. Le costó un poco, y no pudo disimular un gesto de dolor.
—Ahora tú, Paco —añadió, ofreciendo su húmeda vagina al otro.
Paco no esperó un instante para penetrarla.
Marisa gemía de placer. Y David también. Nunca había sentido tanto gozo.
Paco también disfrutaba, y gritó sin control.
Los tres gritaron a la vez, y David sintió cómo se derramaba en el interior de la mujer.
Paco tardó unos segundos en hacer lo propio. Agotado, se dejó caer sobre Marisa, quien a su vez reposaba sobre David.
—Sándwich de pepperoni —exclamó la mujer, entre jadeos.
Poco después, los tres recogían las prendas de vestir, tiradas por el suelo. Los dos jóvenes tomaban sus bolsas de reparto, casi idénticas.
David recibió el billete verde, y para Paco fueron los dos de cincuenta.
—¿Y las pizzas, Marisa? —preguntó David antes de salir por la puerta, detrás de Paco. Ambas permanecían en sus cajas de cartón, y seguro que ninguna estaba ya caliente.

—Me encantan frías. Podéis iros tranquilos —les despidió.

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25/3/15

Entrevista a Virginia Cantó por MUJERES EN LA HISTORIA 2 (M.A.R. Editor)

P.- ¿De qué trata tu relato El verdadero despertar de la Bella Durmiente?
R.- El verdadero despertar de la Bella Durmiente es un relato que llevaba muchísimo tiempo queriendo escribir. Parafraseando el título del cuento de Ana María Matute, El verdadero final de la Bella Durmiente, revivo, entre el recuerdo y la ensoñación, el encuentro que, gracias a una profesora de literatura, tuve con Ana María Matute hacia los dieciséis o diecisiete años. Recuerdo cómo ella me contó una historia que poco tenía que ver con los cuentos de mi niñez, con un final no edulcorado e infinitamente más realista que el universo de princesas de organza que yo recordaba. Ella, -me dijo-, había crecido escuchando estos cuentos de la voz de abuela y yo, en este relato, juego con el recuerdo de aquel encuentro para entrelazar aquella historia que ella me contó con la de su propia autobiografía, e incluso la mía propia. Siempre desde ese yo literario que irremediablemente tanto puede (y a veces suele) decir de nosotros mismos.

P.-¿Por qué elegiste como personaje a Ana María Matute?
R.- Escogí a Ana María Matute por varias razones. En primer lugar porque considero que es una figura fundamental en la literatura española del siglo XX, con una voz y un universo propio que, desde una fantasía y una imaginación cargadas de lirismo, supo tocar el corazón (y la razón) de niños y mayores. También escogí a Ana María Matute porque, tal y como he dicho antes, llevaba muchos años sintiendo que le debía (y me debía) este relato. La conocí en un momento en el que mi ilusión por convertirme en escritora necesitaba de consejos y referentes. Ella lo fue. Tuvo la gran amabilidad de escucharme y aconsejarme y nunca podré olvidar aquella mañana cuyo recuerdo conservo hoy tanto en la memoria como en la imaginación. Y para terminar, porque en esta antología de mujeres en la Historia no podía faltar la voz de alguien que fue un ejemplo de superación, de lucha y de reivindicación de la mujer libre. 

P.-En tu opinión, la época que comienza en la Segunda Guerra Mundial y que llega hasta nuestros días ¿Ha sido la de mayores cambios sociales para la mujer? ¿Por qué?
R.- Creo que sí. En el siglo XIX se produjeron profundos cambios ideológicos, pero la visibilidad histórica de la mujer costó (y en ciertos aspectos aún sigue costando), varios decenios más. A partir de la II Guerra Mundial muchos de los derechos de las mujeres se materializaron y algunos cambios comenzaron a ser evidentes más allá de la reivindicación y del deseo. Se tomó verdadera conciencia de la importancia que tenía el hecho de que las mujeres asumieran un papel más activo en distintas facetas de la sociedad que anteriormente tenían vetadas. En España tuvimos que esperar hasta el 78 para conseguir recuperar muchos de los derechos perdidos tras la Guerra Civil, pero todo llegó. No obstante, considero necesario seguir persiguiendo día a día una total equiparación de derechos entre ambos sexos y una visibilidad histórica igualitaria, siempre, por supuesto, aunando fuerzas en una lucha común.

P.-La historia ha sido mayoritariamente escrita por hombres y son ellos quienes han elegido las mujeres relevantes. ¿Crees que es positivo que sean las mujeres las que decidan quiénes son sus modelos?
R.- Por supuesto, considero muy interesante y enriquecedor que las propias mujeres escojan sus modelos y referencias entre las de su género. Hoy día están surgiendo un gran número de estudios y antologías que dan, a mi juicio, buena cuenta de esto. Pero esta acción no es para nada excluyente. Creo que es positivo reivindicar una sociedad en la que hombres y mujeres trabajen juntos para escribir la Historia. 

P.-Respecto al resto de tu obra, ¿sueles escribir relatos o trabajas otros géneros? ¿Tienes algún libro publicado?

R.- El género con el que me siento más cómoda y con el que suelo trabajar habitualmente, es la poesía. He escrito algunos relatos, poquitos, pero la mayoría los he guardado para mí. Respecto a los libros publicados, en 2010 vieron la luz los poemarios Fe de erratas (Ed. Biblioteca Nueva) y Poemas para zurdos (Ed. Renacimiento), y en año 2013 Pasaporte renombrado (Ed. Huerga y Fierro)

23/3/15

Entrevista a Melanie Taylor Herrera por MUJERES EN LA HISTORIA 2 (M.A.R. Editor)

P.- ¿De qué trata tu relato En cartelera: Clara González de Behringer?
R.- Clara González de Behringer fue la primera abogada panameña, no podía al inicio ejercer por estar prohibido para la mujer, y fue también un ser de contrastes y una tenacidad admirables. Es una mujer que nace con el siglo XX y muere en 1990. El relato se ambienta en el esfuerzo de una artista contemporánea de plasmar la vida de Clara a través de un obra teatral para la cual no tiene presupuesto, además de todas las peripecias que ha de pasar para realizarla.

P.-¿Por qué elegiste como personaje a Clara González de Behringer?
R.- Creo que es una panameña fundamental para entender muchos de los logros a favor de la mujer y los niños en el siglo XX en Panamá. Llegué a ella gracias a una amiga especialista en asuntos de género (Eusebia Solís) y por la biografía escrita por la historiadora Yolanda Marco. Tengo una obra teatral inédita basada en su persona.

P.-En tu opinión, la época que comienza en la Segunda Guerra Mundial y que llega hasta nuestros días ¿Ha sido la de mayores cambios sociales para la mujer? ¿Por qué?
R.- Yo creo que el movimiento feminista va de la mano con los cambios tecnológicos y económicos. Al menos en el mundo occidental. Una sociedad que deja de ser agraria, una tecnología que permite controlar no solo la fertilidad sino numerosas respuestas biológicas , y espacios de acción que no están delimitados por el sexo biológico (el mundo virtual por ejemplo) le da un mayor campo de acción a la mujer. En América Latina y en Panamá en particular el tema del femicidio es muy comentado en los medios y nos lleva a pensar que no podemos construir cambios para la mujer sin construir cambios en la vida emocional de los hombres porque al final la relación de muchos hombres hacia la mujer es de posesión y control. Yo particularmente también noto mujeres que desempeñan roles muy agresivos hacia otros en este proceso de ampliar las posibilidades del rol de ambos. Finalmente me parece que ambos géneros han de construir una sociedad de paz y eso no es fácil, no se si será posible.

P.-La historia ha sido mayoritariamente escrita por hombres y son ellos quienes han elegido las mujeres relevantes. ¿Crees que es positivo que sean las mujeres las que decidan quiénes son sus modelos? 

R.-Creo que es positivo que quien tenga voz la use. Que quien pueda reflexionar, piense, debata sus ideas y las escriba para compartirla con otros. Cuando una narra su propia historia, sus propias batallas y sus propias victorias puede verse un poco desde afuera, cuestionarse a sí mismo.

Entrevista a Marta Gómez Garrido por MUJERES EN LA HISTORIA 2 (M.A.R. Editor)

P.- ¿De qué trata tu relato El misterio de la tarta de zarzamora?
R.- Es una ficción basada en la vida de la escritora Agatha Christie, en ella alguien se come la tarta que le había preparado su hermana y ella intenta descubrir quién ha sido siguiendo un proceso deductivo como el que utilizan sus personajes. El relato trata de dar a conocer un poco mejor a la persona que había detrás del personaje gracias a muchos datos reales que están diseminados por la historia. La forma y el motivo elegidos para la narración pretenden hacer un guiño a sus novelas, desde el título hasta la forma de resolverlo. 


P.- ¿Por qué elegiste como personaje a Agatha Christie?
R.- Agatha Christie no es un personaje al que haya que rescatar del olvido o reclamar su figura, porque en ese sentido es de las mujeres que más relevancia ha tenido, pero sí creo que es interesante recordar que ha tenido todo ese éxito a pesar de ser mujer en un mundo eminentemente masculino. Me interesa ver qué mujer había detrás de ese éxito para descubrir que a pesar de ser una persona de su época rompió muchos convencionalismos. No tuvo inquietudes políticas ni intentó cambiar el mundo, como sí hicieron muchas otras mujeres más que admirables, pero sí tomó decisiones en su vida personal que iban contracorriente en su época, como hacer natación, viajar sola, casarse con un hombre mucho menor o simplemente escribir y trabajar fuera de casa.



P.-En tu opinión, la época que comienza en la Segunda Guerra Mundial y que llega hasta nuestros días ¿Ha sido la de mayores cambios sociales para la mujer? ¿Por qué?
R.- Creo que sí ha sido una época de fuertes cambios, probablemente en la que más derechos se han conseguido, pero creo que esos cambios vienen de antes, o al menos se gestaron antes, desde finales del siglo XVIII cuando comenzó el discurso crítico feminista. Se podría decir que en la reestructuración de poderes que hubo tras la Segunda Guerra Mundial las mujeres consiguieron muchos logros por los que habían estado luchando antes. Creo que hoy no somos muy conscientes de lo que han supuesto esos cambios, pero son la diferencia entre ser un ciudadano, una persona, y ser un mero complemento de otros, de los que escriben las leyes y la historia. 



P.-La historia ha sido mayoritariamente escrita por hombres y son ellos quienes han elegido las mujeres relevantes. ¿Crees que es positivo que sean las mujeres las que decidan quiénes son sus modelos?
R.- Es muy positivo que las mujeres puedan elegir sus modelos a seguir, pero lo es más aún que existan esos modelos, que les lleguen, porque hasta hace poco más de un siglo parecía que sólo había dos modelos de mujer: el ángel del hogar frente a la mujer demoniaca o malvada. En España no había prácticamente modelos de mujeres remarcables por su trabajo o su labor, a no ser que estuviese relacionado con la religión. Todavía faltan muchos referentes femeninos, por ejemplo es indignante que en los colegios se estudien infinidad de escritores, escultores, pintores, políticos… y que sólo un porcentaje ínfimo de ellos sean mujeres. Ni siquiera en los posgrados de literatura hay casi escritoras, cuando las ha habido. Se suele achacar a la calidad de su escritura, sin molestarse en leerlas, como si todas las mujeres, por el hecho de serlo, tuvieran una forma de escribir idéntica y poco valiosa para ser recordada, mientras que nadie pone en duda la calidad de la literatura masculina porque la masculina es LA literatura, y la femenina es como un género literario aparte. De hecho, sería positivo que, igual que todas las mujeres tenemos referentes masculinos, los hombres tuviesen también femeninos y que esto no fuese una lucha sino algo en común, porque no sólo las mujeres perdemos sin esos referentes, el hombre pierde también. Hasta hace poco, la sociedad estaba haciendo oídos sordos a la mitad de la población y eso es perder mucho.